Preparación

1) Ubicamos el 1/2 kg. de harina sobre la mesada y con la mano abrimos un reducido hueco exactamente en el centro. Ubicamos ahí la levadura, los huevos, las 2 medidas de cuchara de manteca y una migaja de sal.

2) Empezamos a integrar delicadamente todos los elementos agregándole algunos chorritos de leche si es requisito para conseguir una masa tierna y blanda. Luego seguimos con la mezcla hasta que obtengamos una masa homogénea y corroborar que no se nos queda pegada en nuestras palmas o en la mesa.

3) Este paso es el más entretenido y el que va a reclamar un poquito de nuestra destreza física. Tomamos el bollo de masa con las dos manos, la levantamos hasta la altura de nuestras cabeza y lo arrojamos con fuerza golpeándolo contra la mesada. Leal a su nombre, debemos reiterar esta operación unas 80 ocasiones.

4) Cuando hemos golpeado 80 ocasiones nuestra masa, dejamos descansar el bollo en un espacio a temperatura ámbito, donde no haya corriente de aire.

5) Prepararemos lo que vendría a ser el relleno de nuestra Torta de 80 Golpes. En una batidora ubicamos los 200 gramos de manteca y le añadimos el 1/2 kg. de azúcar. Debemos batir bien hasta conseguir una pasta despacio.

6) Cuando dejamos descansar la masa, la extendemos sobre la mesada hasta conformar una delgada lámina de 1/2 cm. y sobre ella esparcimos uniformemente nuestro relleno de manteca y azúcar.

6) En este momento enrollamos la masa sin apretar bastante y cortamos de este tubo de masa que nos terminó, unos trozos de 5 cm. precisamente.

7) En un molde o asadera enharinada, ubicamos estos trozos de masa enrollada uno al costado del otro, dejando siempre un reducido espacio para que toda la masa suave.

8) Metemos al horno y dejamos cocinar a lo largo de algunos minutos a fuego moderado. Cuando la área se encuentre totalmente dorada, retiramos y desmoldamos enseguida para evadir que la torta se pegue debido al caramelo.

9) Dejamos enfriar mientras preparamos unos mates y a merendar!