Preparación
Un paso muy sustancial que tienes que hacer primero que nada es llevar a cabo hervir los chorizos, esta es la clave para que la elaboración no te salga muy grasosa. Con un tenedor les hacemos chicos pinchecitos a los chorizos y los ubicamos en una olla con agua hirviendo por precisamente 15 minutos. Retiramos del agua y si deseas, para que tenga otro saborcito, puedes saltearlos de los dos lados en una plancha hasta que estén dorados. Reservamos.
Ahora en un sartén con un chorrito de aceite, rehogamos la cebolla, el ajo y los morrones, debe estar todo cortado en tiritas.
Cuando observamos que la cebolla en este momento se encuentra transparente, le añadimos los condimentos e incorporamos los chorizos. Dejamos que se cocine todo junto por unos 5 minutos.
Destapamos el sartén y ya le añadimos el tomate, la ojita de laurel, el caldo y el agua ardiente.
Tapamos el sartén de nuevo y dejamos cocinar todo junto por unos 20 minutos.
Eso es todo…puedes acompañarlo con puré de papas o con pan…¡a comer!